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Empezar¿Qué es la ansiedad por el futuro?
El futuro es incierto, y es completamente normal preguntarse qué pasará en distintos aspectos de la vida, como las relaciones, el trabajo o la economía. Sin embargo, la ansiedad por el futuro aparece cuando esa preocupación se vuelve intensa y persistente, generando una sensación de falta de control.
Cuando pensamos en un acontecimiento que está por venir, la ansiedad puede aumentar días o incluso meses antes de que ocurra. Nuestra mente tiende a anticipar lo peor, imaginando escenarios negativos que muchas veces no llegan a suceder.
Existen distintos tipos de ansiedad, y la preocupación constante por el futuro es una de las más comunes. De hecho, suele estar relacionada con otros trastornos de ansiedad, como el Trastorno de Ansiedad Generalizada.
¿Por qué sentimos ansiedad por el futuro?

Incertidumbre
Los seres humanos, como todos los seres vivos, buscan sentirse seguros. Cada persona encuentra seguridad de diferentes maneras, pero la incertidumbre sobre el futuro puede generar ansiedad, sobre todo cuando hay dudas sobre la satisfacción de sus necesidades.
El ritmo del cambio
Vivimos en un mundo en constante evolución, y esta velocidad de cambio puede aumentar la ansiedad por el futuro. Adaptarse a nuevas realidades y garantizar el bienestar propio se convierte en un desafío que, para muchas personas, genera preocupación.
Crisis a lo largo de la vida
El psicólogo Erik Erikson señaló que el desarrollo es un proceso continuo y que, en cada etapa de la vida, enfrentamos crisis que debemos resolver.
Adolescencia
En esta etapa, la construcción de la identidad personal, social y profesional, así como el inicio de relaciones afectivas, son momentos clave que pueden generar inseguridad y ansiedad.
Edad adulta
Con la adultez llegan nuevas responsabilidades. Las personas buscan establecerse, consolidar su lugar en la sociedad y ser productivas, lo que puede generar presión y preocupación por el futuro.
Superar los desafíos
Estos períodos de transición pueden ser desafiantes, pero la clave está en afrontarlos y resolverlos de forma saludable para avanzar con confianza.
Algunos factores pueden hacer que este proceso sea más complicado, como:
- Dificultades económicas o educativas
- Conflictos políticos que afectan la vida diaria
- Condiciones adversas desde la infancia, como una situación socioeconómica desfavorable
Cuando los recursos para afrontar estas dificultades son limitados y las soluciones no dependen del esfuerzo individual, la ansiedad por el futuro puede intensificarse.
Momentos de transición
Las etapas de cambio, como la transición a la adultez, pueden resultar especialmente estresantes si se presentan obstáculos importantes.
Por ejemplo, muchos jóvenes que continúan sus estudios tras la universidad pueden experimentar ansiedad al enfrentarse a la necesidad de ganar dinero mientras siguen formándose. La búsqueda de empleo y el deseo de independencia económica pueden añadir presión y estrés.

Cuando ves que tus amigos empiezan a formar sus propias familias, es normal sentirte dividido entre seguir estudiando, trabajar y pensar en tu futuro personal. Aunque tengas claro lo que quieres, la presión social y las preocupaciones económicas pueden generar una gran ansiedad.
Aun así, el hecho de tener toda una vida por delante también puede ser un motivo de esperanza. Adoptar una actitud positiva ayuda a ver oportunidades incluso en momentos de incertidumbre. Aunque pueda parecer un optimismo ingenuo, esta perspectiva puede actuar como un mecanismo de defensa ante la ansiedad por el futuro.
¿Cómo gestionar la ansiedad por el futuro?
Para manejar la ansiedad ante la incertidumbre, es fundamental desarrollar estrategias que nos ayuden a recuperar el equilibrio emocional y afrontar el futuro con mayor tranquilidad.
Haz cosas que te hagan sentir bien
Dedica tiempo a actividades que disfrutes, como pasar tiempo con seres queridos, leer, escuchar música o hacer ejercicio. Estos momentos de desconexión pueden ayudarte a reducir la ansiedad y mejorar tu bienestar.
Rodéate de personas que te comprendan
Compartir tus preocupaciones con personas que estén pasando por algo similar puede ayudarte a sentirte comprendido. Eso sí, trata de que estas conversaciones sean constructivas y no alimenten más tu ansiedad.
Cuestiona los pensamientos negativos
A veces, la ansiedad surge más de nuestras interpretaciones que de la realidad. Puede que te preocupes por recibir una mala evaluación en el trabajo sin ninguna razón real para pensar eso.
Cuando notes que estás imaginando el peor escenario posible, intenta analizar la situación con objetividad. Pregúntate si realmente hay pruebas que justifiquen tu preocupación y busca una perspectiva más equilibrada.
Aprende a ver lo positivo
Es fácil enfocarse en lo que va mal, pero también hay cosas buenas a tu alrededor. Intenta prestar atención a lo que te hace feliz y recuerda que el futuro está lleno de posibilidades.
Pide ayuda si lo necesitas
Si la ansiedad por el futuro te impide llevar tu vida con normalidad y afecta tu día a día, puede ser muy útil buscar apoyo profesional. Contar con la ayuda de expertos te permitirá desarrollar nuevas estrategias para gestionar la incertidumbre y recuperar el equilibrio emocional. Los terapeutas especializados de Hiwell están a solo un clic de distancia para ofrecerte el apoyo que necesitas.